Como estamos de lunes, hoy nos ponemos algo sibaritas y dedicamos el post a una sencilla apreciación de este pedazo de "plato escultórico-artístico", con forma de columna de Santiago, hecha por el joven escultor Javier Lillo para el restaurante Cisoria.
Es la típica pieza de la vajilla que si se te cae al suelo te duele el doble: no sólo por la pérdida de material sino por el tremendo castañazo que te puede dejar sin pie.
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