Ayer, como cada 12 de mayo, vuelve a casa de mamá nuestra efigie de raso amarillo favorita. El pueblo de Villena salió a recibirla con pólvora, júbilo y alborozo.
| Como cada año, nuestra versión de la "entrada triunfal de La Mahoma en Villena". |
Aquí no va a pasar el frío que sufría allí arriba, que en el pueblo de su otra "mare" la tienen muy delgá y sin calefacción. Luego bien que le dicen que si le hinchan a rollicos y tal y no paran de entregárnosla cada año hecha un palillo de astilla.
Tranquilica, que aquí hay rollicos, sequillos, almendraos y como se nos ponga estupenda hasta le dejamos probar un poquico de cantueso.
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