Este lunes por la tarde más de uno se sorprendió al ver que se acabaron reuniendo más de 1200 personas en la manifestación pre-huelga convocada por los docentes.
Y es que en Villena se ha acabado montando una asamblea de profesores para hacer piña a la hora de reivindicar sus derechos. No es raro que lo hagan cuando son los peores pagados de todo el país y se encuentran saturados de burocracia, aulas llenas pese al bajón de natalidad y una nueva realidad en las que en las clases todos entran por inclusión, pero no se atiende a si un profe puede enseñar a la vez resolver sistemas de ecuaciones, estar al tanto de los que llevan 5 cursos de retraso, los que ni hablan el idioma, los que precisan de mayor atención, los que necesitan aclarar dudas, y los que la lían (que cada vez son más porque en casa tampoco ven ningún respeto a cualquier tipo de autoridad).
Junta todo esto a que ahora trabajan con chavales que se han criado con padres que les ponían inmediatamente un móvil en las manos para que no dieran la lata, por lo que su capacidad de atención es inferior a la de un pez de acuario. Imagina tener a 30-40 de esas criaturas, encerradas como sardinas en lata en una mini-aula, con el mono de abstinencia porque no tienen el móvil delante e incapaces de mantener el culo en la silla más de 2 minutos seguidos.
| Esta visión de "centros guardería de día" está llegando hasta a las universidades: Catedráticos que en lugar de enseñar deben educar en lo que sus alumnos no han sido educados en casa. |
Vamos, que ahora los profesores deben ser niñeros, pedagogos, domadores de circo, psicólogos, enfermeros, criadores y conocer todos los alfabetos y sistemas de escritura de 200 idiomas distintos, además de tratar con padres que les vengan exigiendo una explicación de por qué ha suspendido a su hijo, el que no se ha presentado en clase ni un día. Luego, si tienen un hueco, lo mismo enseñan algo de mates, si es que queda algún alumno atendiendo.