Mil perdones. Que no sólo hemos tardado una eternidad en actualizar hoy el bloguete sino que ayer programamos mal la entrada y acabó por no publicarse en toda la jornada (y nosotros sin darnos cuenta).
Mil perdones.
| Por cierto. Aunque aquí no lo parezca, en ese tiempo, Caudete sí permanecía vasallo al Señorío. (Hasta su señor vivía en Villena, en el barrio de San Antón) |