Por si dudabais de que si por aquí no había mucho movimiento por San Isidro es por lo usual de seguir olvidándose de la Zafra, que estar está ahí.
Es uno de esos momenticos donde puedes ver a más músicos tocando que peña disfrutando del ambiente.
Por si dudabais de que si por aquí no había mucho movimiento por San Isidro es por lo usual de seguir olvidándose de la Zafra, que estar está ahí.
Es uno de esos momenticos donde puedes ver a más músicos tocando que peña disfrutando del ambiente.
¿Os acordáis de cuando os anunciamos una expo fotográfica a la que había que asistir guardando un riguroso dress code de luto? Pues sí que se lo tomaron en serio:
Hasta estuvo Ingresó Cadáver para darle más chicha al ambiente del asunto. Tocando además uno de sus temas sobre la muerte para terminar de darle una cuádruple redundancia al asunto. Son este tipo de apreciaciones de chorra las que nos dan vidilla.
Entre que arreglamos cosas y preparamos otras, hoy os dejamos con un vídeo de esos de tomas chulas del castillo con sus vuelos de dron y sus paneos de gustarse.
Por cierto... A ver cuando sube alguien con la radial para quitarse de en medio el mástil partido ese que lleva en lo alto de la torre desde hace ya unos cuantos añazos.
PD: Lo mejor es que es un vídeo resubido, así que junto con el original de hace unos meses ya nos ha dado para aprovechar un solo vídeo para sacar dos entradas.
Ya está abierto el plazo para presentarse con un vídeo al concurso de monólogos del Rabal de 2024.
Con la tontería el concurso este ya tiene su solera.
Por algún extraño motivo... En la entrada de Villena de la Enciclopedia Británica, lo poco que destacan de su historia de relevancia es el terremoto que asoló la Vega Baja en 1829.
En comparación, el hecho de que nos situaran en la taifa andalusí de Valencia en lugar de la de Murcia se lo pasamos, entre otras cosas porque en su día llegaron a ser lo mismo.
Aquí literalmente un vídeo de un vídeo (por si os quejabais de lo chapuzas que somos) del toque manual de campanas en la torre de Santiago dando los toques a fiestas en 1991. A cuatro manos, con un campanero arriba y otro bajo la torre.
Quien dice a cuatro manos también dice a cuatro pies, por lo visto.
Joé. Ahora han dejado una parte abierta en la malla de seguridad de la torre Santiago para que no se le impida el paso a los vencejos que anidan en la torre.
Un ejemplo de que con una mínima consideración, el impacto de las intervenciones no son tan de impacto.