En ciertos puntos clave se han instalado una serie de papeleras específicas para chicles para fomento de la concienciación y reducción de esos incómodos e insalubres pegotes pegajosos por el suelo de nuestras aceras.
Pero luego nos ponemos a pensar y llegamos a la conclusión que si ahora nos volvemos todos más civilizados e higiénicos... ¿Cuántos años tardaría el aspecto de nuestras aceras y plazas en homogeneizarse cromáticamente a base de grises e imborrables parches chiclosos?