Felicidades a todas las Virtus, Virtudes, Virtudicas y Mari Virtus.
Este año, que todos llevamos un poco la procesión por dentro, toca sacar nuestro lado más respetuoso. Por cierto, desde la Asociación de vecinos del Rabal nos recuerdan que nada como las callejuelas del casco antiguo para disfrutar de la Procesión y desde el grupo de Embajadas que hay que ir con suficiente antelación para poder ver bien la Conversión.